Con
el término arteriopatía obstructiva crónica se define a
toda forma de enfermedad vascular caracterizada por un
lento proceso de obstrucción de la luz arterial
especialmente la de los miembros inferiores,
observándose claudicación intermitente, dolor, cianosis,
sensación de frío en los pies, calambres y por último,
ausencia de pulso.
La terapia con OZONO está
indicada en esta patología por su efecto positivo sobre
condiciones de insuficiente aporte de oxígeno en la zona
afectada al mejorar la circulación local, a su efecto
protector del glóbulo rojo y su acción antiinflamatoria
que actúa sobre la pared de los vasos dañados.
El tratamiento se efectúa
con autohemotransfusión o aplicación directa con
campana, 2 veces por semana. Se ha observado en un
amplio número de pacientes la desaparición total de los
síntomas y una remisión importante de la patología
arterial de base observada por los métodos de estudio
convencionales.
En patologías isquémicas
de miocardio, retina, miembros inferiores y cerebro, en
donde el stress oxidativo es intenso, la
autohemotransfusión tiene efectos beneficiosos porque
favorece la vasodilatación, aumenta el suministro de
oxígeno en los tejidos con hipoxia y posibilita la
liberación de factores de cicatrización de las heridas.
El ozono es
altamente eficaz, presenta buena tolerancia y no tiene
contraindicaciones, salvo el hipertiroidismo.