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TUMORES
DEL CEREBRO Y DE LA MEDULA ESPINAL |
INTRODUCCIÓN
El diagnóstico de un tumor
cerebral o en la médula espinal produce al paciente y a su familia un
verdadero shock, dando lugar a un estado de
confusión, incertidumbre, temor y aún irritación. después de este
diagnóstico, la explicación del médico acerca de la enfermedad suele
caer en oídos
sordos debido al estado de alteración que el paciente y la familia
presentan. A pesar de que no existe mejor advertencia, consejo o
recomendación que emana de la experiencia del
médico, esta parte de la exposición del caso debe llevar
indefectiblemente , tanto al enfermo como a sus allegados
al conocimiento sobre las últimas informaciones y adelantos logrados por
la ciencia en este sentido. De esta manera , tanto el médico como su
paciente, son activos participantes del tratamiento.
¿QUÉ SON LOS TUMORES CEREBRALES Y MEDULARES?
Los tumores cerebrales y medulares son masa de tejido anormal que crecen
dentro del cráneo o de la columna en contacto con
el sistema nervioso o formando parte de él. El nombre TUMOR dado a esta
patología, significa masa, bulto o engrosamiento de un tejido que
puede comportarse compresivamente o no sobre los
elementos anatómicos circundantes.
Usualmente son clasificados en benignos ( no cancerosos) si las células
que producen su crecimiento son similares a otras
células normales que crecen relativamente poco y están bien localizadas.
Los malignos (cancerosos) tienen células muy
diferentes a las células normales, crecen muy rápido y se propagan
fácilmente a otras localizaciones.
Un tumor que crece en el sistema nervioso está contenido dentro de una
rígida caja craneana o dentro de la columna. Su
progresivo abultamiento produce compresión sobre tejidos delicados y
desvirtúan su función.
Además, cualquier tumor que está localizado próximo a estructuras
vitales del cerebro o nervios puede dañar
seriamente estas estructuras. Un tumor benigno que creciera cerca de un
importante vaso sanguíneo podría bloquear el
mismo. Si el tumor benigno se alojara en la profundidad del cerebro, la
cirugía para extraerlo sería riesgosa debido a la
posibilidad de dañar centros vitales durante la misma. Por el contrario,
un tumor localizado cerca de la superficie craneana puede a
menudo ser removido quirúrgicamente con cierta
facilidad.
Los tumores del sistema nervioso pueden ser primitivos, cuando son
originados por el mismo tejido
encefálico, y secundarios o metestásicos, cuando provienen de la
diseminación de tumores de otros órganos del
cuerpo, como pulmón, riñón, mama, estómago, etc..
TUMORES CEREBRALES:
Los síntomas más comunes de un tumor cerebral son:
- Cefaleas: más de la mitad de los pacientes padecen dolor de cabeza. El
cráneo es una caja ósea
que no se expande, por lo que cualquier crecimiento anómalo, ejerce
presión sobre las áreas más
sensibles. El dolor es recurrente, puede durar minutos u horas. Se
acentúa con la tos, los
movimientos posturales y los esfuerzos. A medida que el tumor crece, el
dolor se intensifica y a
veces se acompaña de náuseas y vómitos, convulsiones, pérdida de la
conciencia o
incontinencia.
- Trastornos ópticos y auditivos: El aumento de l a presión
intracraneana puede causar
disminución de la circulación sanguínea del ojo, con la consiguiente
pérdida parcial de la
visión o visión borrosa. Los tumores que crecen cerca del nervio
auditivo, producen Zumbidos
y disminución de la audición y los tumores en el área occipital,
alteración de las imágenes
visuales.
- Conducta y Síntomas cognitivos: Cambios de personalidad y de la
conducta de un individuo,
son la más temible y devastadora señal de un tumor en el cerebro. Estos
síntomas usualmente
se ponen de manifiesto cuando el tumor está localizado en los
hemisferios cerebrales que son
responsables, en parte, de los pensamientos, sensaciones, comunicación y
otras vitales
funciones. Por ello, pueden existir alteraciones en la palabra,
lenguaje, pensamientos y memoria
o episodios psicóticos que modifican la personalidad.
- Alteraciones motoras: pérdida del equilibrio, falta de coordinación,
debilidad o dificultad para
caminar.
TUMORES DE LA MEDULA ESPINAL.
La médula se asemeja en su funcionamiento a un verdadero cable
telefónico. Rodeada de una protección ósea, la
médula contiene un manojo de nervios que conducen mensajes entre el
cerebro y el resto del cuerpo. , dando
instrucciones ( funciones motoras, por ej. mover un brazo) o recibiendo
información desde la periferia ( función
sensitiva, por ej. Señalando una zona de dolor).
Los tumores que crecen dentro o cerca de la espina, interfieren dicha
comunicación, ya sea por compresión de la misma o
de los nervios que salen de ella, como por disminución de la circulación
de la sangre a ese nivel.
Los síntomas más comunes producidos por los tumores de la médula espinal
son: dolor, generalmente constante, sensación de
quemadura, alteraciones en la sensibilidad de la piel a la temperatura,
debilidad, falta de coordinación, espasticidad y
ataxia.
Las partes del cuerpo afectadas por éstos síntomas varían según la
localización , la extensión y el tipo de tumor
¿ COMO SE REALIZA EL
DIAGNÓSTICO?
Cuando
el especialista sospecha la existencia de un tumor de cerebro o de la
médula espinal, basándose en la historia médica y
en los síntomas del paciente, puede solicitar varios estudios
específicos para confirmar el diagnóstico,
siempre comenzando con un tradicional examen neurológico. Debe examinar
el movimiento y los reflejos de los ojos , la
reacción de las pupilas, los reflejos a nivel de la rodilla, el nivel de
audición, la sensibilidad por medio de un objeto
punzante, etc..
El próximo paso es pedir una placa simple de cráneo, una resonancia
magnética nuclear, y una tercera técnica de
imágenes, llamada PET o emisión tomográfica de positrones, la
arteriografía cerebral permite visualizar la
circulación sanguínea tumoral y la relación de la masa tumoral con las
arterias. A modo de ejemplo mostramos dos casos:
un meningioma de la base y un astrocitoma temporal profundo. Ambos
fueron resecados con excelentes resultados post-quirúrgicos.
¿ CUAL ES EL TRATAMIENTO?
Los tres tratamientos más comunes : la cirugía, la radiación y la
quimioterapia, han sido largamente
estudiados, y su indicación debe ser sugerida por el profesional.
CIRUGÍA: La cirugía para remover el tumor lo más posible, es el primer
paso en el tratamiento de los
tumores accesibles al bisturí.
_ Afortunadamente, en la actualidad, con MICROCIRUGÍA, la remoción puede
ser completa, libre
de riesgos y sin complicaciones.
_ Los procedimientos ESTEREOTAXICOS computarizados permiten obtener la
información
precisa de la localización y características del
tumor y erradicarlo totalmente. .
_ El LASER es la concentración de energía lumínica destruye el tejido
anómalo.
_ El ASPIRADOR ULTRASÓNICO usa ondas de sonido vibratorias para romper
el tumor y aspirarlo.
La cirugía a menudo es el principio y el fin del tumor. Sin embargo, si
el tumor es maligno, los doctores recomiendan un
tratamiento adicional post-quirúrgico, con radioterapia o
quimioterapia. |
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